¿Cómo mantenerte saludable mientras viajas?


Esta es una pregunta que me hacen mucho. Por muchos años para mí la palabra viaje o vacaciones era equivalente a “voy a comer todo lo que quiera”, incluso alimentos que usualmente no comía en casa. Semanas de comida chatarra, de postres, de alcohol, de excesos. Regresaba a mi casa sintiéndome mal conmigo misma. Estreñida, inflamada, hinchada.


Con el tiempo fui aprendiendo que podía viajar, conocer, disfrutar, probar nuevos sabores en balance: sin culpa ni excesos. Aquí les quiero compartir algunos consejos que me sirven muchísimo:


Desayuno buffet en hoteles

En nuestra luna de miel estuvimos 21 días fuera de casa hospedados en hoteles. Ahí hice un pacto conmigo misma: me prometí que en todos los hoteles en los que me quedara iba a comer lo más saludable que pudiera todos los desayunos salvo el desayuno del último día. Ese día elegiría lo que más me hubiera estado “haciendo ojitos” del buffet y lo disfrutaría. Siempre encontré opciones saludables: huevos duros, fruta picada, avena y café. En realidad no necesito más, es lo que siempre como y me gusta. También aproveché para comer cosas que no siempre como y que sí me gustan pero sé que en excesos no son saludables para mi cuerpo. Literal hasta comí panqueques en iHop #YLaVidaContinuó.

Esto lo he aplicado en todos mis viajes y me ha servido muchísimo. Me permite regresar a casa sintiéndome cómoda en mi propio cuerpo, sin culpas por haberme excedido y con el estómago funcionando perfecto. También me permito disfrutar de alimentos no saludables, así no regreso a casa triste pensando “qué bad que no me animé a probar ese plato, no sé cuándo lo vaya a poder probar”.

El mayor tiempo en el que he estado hospedada en un hotel fueron dos meses #OMG. Antes de venir a vivir a México vivimos ese tiempo en un hotel mientras terminamos con la mudanza y todo el papeleo. Ahí sí me compré algunas cosas que guardaba en el mini fridge del cuarto y que bajaba al desayuno. Como por ejemplo: galletas de arroz, leche de almendras sin azúcar, avena sin gluten y blueberries. Siempre pedía algunas modificaciones en mis platos. Como por ejemplo, que me hagan un capuccino pero con mi propia leche vegetal o en vez de servirme los huevos revueltos del buffet pedía si es que me podían hacer huevos revueltos pero sin leche, mantequilla ni aceite jajaja #oki. Deben de haber pensado que estaba loca pero fue la única forma de sobrevivir tanto tiempo lejos de mi cocina. También desayuné salchicha huachana, no se confundan #balance.


Aviones y aeropuertos

Siempre salgo de mi casa con snacks en la cartera. Así me aseguro de tener cosas ricas y saludables a la mano por si me da hambre antes, durante o después del vuelo. Mis básicos son galletas de arroz, frutos secos y algún snack dulce saludable.

El snack dulce me sirve para el momento del postre en el avión, mientras todos comen algo lleno de azúcar refinada yo como algo delicioso pero a la vez bueno para mi cuerpo.

En los últimos vuelos que he tenido, he encontrado opciones parcialmente saludables en el menú. Literal hasta he comido ensalada de quinua con salmón, ¡súper bien! Esa opción viene con un aliño de mayonesa pero no la uso y listo. Para mi es esencial comenzar y terminar mis viajes tomando estas decisiones acertadas para mi salud. ¿Para qué comer la opción de fideos en salsa blanca en el avión si estoy yendo a algún destino donde puedo disfrutar un plato típico sentada en un restaurante y con una copa de vino? ¡Elijamos nuestras batallas!

También trato de mantenerme súper hidratada tomando bastante agua, evito excederme en cafeína y en alcohol. ¿Alguna vez te has dado cuenta que en vuelos muy largos la gente no se para para ir al baño? En vuelos de más de 8 horas hay gente que ni se para, ¡ni una sola vez! No solo me mantengo hidratada sino que aprovecho para estirar las patas y moverme un poquito.

En algunas aerolíneas puedes llamar con 48 horas de anticipación a tu vuelo e indicar si tienes alguna restricción alimenticia (celíaca, diabética, intolerante a la lactosa, etc) y ellos lo tendrán en cuenta al momento de ordenar la comida para el avión. ¡Fabuloso!

En los salones VIP de los aeropuertos también hay cada vez más alternativas saludables, entre las cosas que he visto están: mesas con opciones veganas, yogurt natural de vacas libres y pan sin gluten. Ninguna de esas opciones en el aeropuerto de Monterrey JAJAJA aquí solo consigo manzanas así que siempre salgo bien stockeada de casa.


Restaurantes

Obviamente amo comer rico y, ¿adivinen qué? ¡Como rico y sano porque no son excluyentes! Cuando voy de viaje siempre averiguo con anticipación cuáles son los lugares saludables más ricos de la zona. Además de comer delicioso, descubro nuevos sabores y le doy a mi cuerpo la energía que necesita para caminar y pasear todo el día. Los lugares saludables suelen estar demasiado bonito decorados, una onda relajada que me fascina. En un siguiente post les voy a hablar sobre los restaurantes que conocí en mi Eurotrip de este año.


¡Espero que este post les sirva para sus futuros viajes! Y ya saben, disfruten siempre de todas las decisiones que tomen. Si deciden comer saludable, disfruten. Si deciden comer no saludable, disfruten. Solo sean conscientes de sus cuerpos y de cómo se sienten. Respeta y honra a tu cuerpo, dale casi siempre todo aquello que lo hace sentir bien y funcionar como el reloj suizo que verdaderamente es.


Su coach,

Majo Desmaison.

130 vistas

© 2018 María José Desmaison. Blog creado con Wix.com