¿Cómo balancear ser saludable con tu vida social?


Golden Milk y Café en Mara Biomarket (Miraflores, Lima, Perú)

Muchas de mis coachees en nuestras sesiones de health coaching me preguntan si como canchita cuando voy al cine, si tomo alcohol en fiestas y si salgo a comer a restaurantes. La respuesta es: ¡obviamente que sí!


Ser una persona saludable no me hace diferente: tengo reuniones, eventos y citas con mi esposo. Para mí, llevar este estilo de vida no es sinónimo de sentirme atrapada cada vez que salgo de mi casa. Esto, es algo que aprendí. Me acuerdo que, cuando recién comencé a llevar este estilo de vida, me hacia un mundo cada vez que iba a salir de mi casa. Sentía que mi vida giraba en torno a la comida. ¿Habrá algo que pueda comer? ¿Mejor como antes de ir? ¿Debería de ir?


Hasta que entendí que nada es tan blanco y negro, que la vida hay que disfrutarla y que todo es cuestión de balance. Yo encontré una definición que me hace feliz: ni mucho, ni muy poco. Entonces, balance para mí no significa comer fuera de viernes a domingo, emborracharme todos los fines de semana ni ir al cine interdiario.


No como mucho pero tampoco muy poco. No tomo mucho pero tampoco muy poco. No salgo mucho pero tampoco muy poco. Suena un poco obvio, ¿no? Bueno, por más obvio que suene, no es tan fácil vivir así y por eso quiero compartir estos consejos con ustedes.


1. Antes de ir a un restaurante, ¡revisa el menú!

Cuando te manden un mail en la oficina que diga “Celebraremos el cumpleaños de Andrea en el Chili’s”. ¿Qué haces? Fácil. Si Andrea es tu amiga, entonces vas a ir. Ir al Chili’s no es equivalente a Chicken Fingers y Molten Chocolate Cake, hay cosas que puedes rescatar del menú con algunas modificaciones.


Es importante que sepan que muchas veces la respuesta no está en la sección de “ensaladas”, como es en el caso del Chili’s. Por ejemplo, “Guiltless Chicken Platter”. Es pechuga de pollo a la parrilla con arroz, choclo y vegetales al vapor. Yo no como arroz blanco entonces el único cambio que haría sería: “Señorita, ¿en vez de arroz me podría traer más vegetales al vapor?” Listo.


Hagan este ejercicio en todos los restaurantes “no saludables” que visiten. No recomiendo que esperen a que sean la 1:30 p.m. y morirse de hambre para recién decidir qué van a comer.


2. Sé la encargada de organizar los planes

Si todavía no te sientes en condiciones de domar un restaurante como el Chili’s, entonces ofrécete para ser la encargada de organizar los planes. De esta manera, puedes direccionar a todos a donde tu te sientas cómoda yendo.


Incluso si el plan no es comer fuera sino hacer un cheese & wine, ofrece tu casa y encárgate de los piqueos. Algunas opciones que no tienen pierde son:

  • Bastones de apio y de zanahoria

  • Dip de guacamole y de hummus

  • Frutos secos: un bowl de cashews y almendras y otro de maní con pasas

  • Un buen queso (de preferencia orgánico) acompañado de galletas Salmas

  • Higos y uvas

3. No tienes que tomar alcohol cada vez que sales

Hay algunas semanas donde tienes planes casi todos los días y cada plan involucra un tipo de trago. El martes cheese and wine con las amigas. El jueves after office. El viernes cita con el esposo. El sábado un matrimonio.


Lo que significa que de los 7 días de la semana, tomaste 4 (más de la mitad). ¡Pobre hígado! No estoy hablando que te emborraches 4 de 7 días pero así sean una o dos copas, ¡el alcohol intoxica! Y no le deja espacio a tu hígado para desintoxicarse de todo lo demás que debe de procesar durante el día: desodorante, detergente en la ropa, aromatizador del carro, hormonas, pastillas, cremas para la piel, maquillaje, etc.


Entonces, cuando yo tengo semanas así, elijo solo un día para tomar. Uno debe de aprender a elegir sus batallas. Mi trago de preferencia para planes chill siempre es vino y, para planes no tan chill, tomo gin con agua con gas; evito tomar agua tónica porque tiene mucha azúcar.


Los días que no tomo me pido una copa de gin con agua con gas, zumo de limón, rodajas de pepino, rodajas de naranja y mucho hielo. De esta manera, evito que todo el mundo me pregunte: “¿Por qué no estás tomando?” y puedo disfrutar más tranquila de mi noche.


4. Utiliza Uber Eats o Rappi

Hoy más que nunca tienes la libertad de pedir lo que quieras a través de estas aplicaciones. Por ejemplo, si te quedas hasta tarde en la oficina y todo el mundo pide Burger King, tu puedes pedir una opción más saludable. Se van a demorar lo mismo, vas a comer más rico y, lo más importante, vas a tener energía de mejor calidad para continuar haciendo lo que te quedaste a hacer.


También si el plan con tus amigas es juntarse en una casa y pedir comida, cada una puede pedir lo que mejor le provoque. ¡Lo delicioso está en poder elegir!


5. Intenta hacer actividades que no involucren comer

¿Alguna vez lo han intentado? Planes como visitar un museo, salir a conocer un nuevo distrito, hacer un playdate en el parque con sus perros o simplemente juntarse a conversar.


Espero que estos consejos te sirvan y recuerda que nadie nunca dijo "me arrepiento de haber comido sano ayer".


Tu coach,

Majo Desmaison.

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